NoticiasFormación online ¿Para qué ha servido el e-learning?
A medida que ha ido mejorando la tecnología de la comunicación y el acceso a internet, la formación online ha ido implantándose en un número, cada vez mayor de empresas. (Se ha multiplicado en seis años, en 2002 sólo el 3,8% de la formación en las empresas era online, mientras que en 2008 alcanzó el 20,3%. Si se suma la metodología blended, que combina Internet y formación presencial, este porcentaje aumenta hasta el 24,4%). Las dos aportaciones del e-learning actual son la inmediatez y la interactividad (J.L. Bozal). Realizar un curso un colectivo muy numeroso de personas de forma simultanea y cooperativa a través de las herramientas 2.0, sólo es posible realizarlo a través de formación online. Pero para seguir avanzando, hay que seguir puliendo la calidad de los contenidos online, aunque el cliente ya tiene mejores criterios para medir la calidad, sigue habiendo “contenidos basura” ((J. I. Ustarán) Por último, otro de los problemas que ha tenido que ir superando la formación online es el índice de abandono de los participantes. Los expertos coinciden en que es necesario un fuerte componente de automotivación del participante para seguir todo el programa frente a su ordenador. Para ello, el tutor debe ser un dinamizador, Tenemos que utilizar herramientas que enganchen como los foros, porque la opinión engancha mucho; tiene que ser divertido y descarado, con recursos de alta calidad y multiplataforma para poder conectarse desde distintos dispositivos. La universallización y el éxito en la red de los vídeos, los blogs y las redes sociales abre nuevos horizontes para el aprendizaje en internet. La imitación de la realidad, a través de videojuegos, de simuladores o de realidades virtuales; hay que adaptar los recursos a cada colectivo y cada materia, seleccionando bien la combinación más idónea en cada caso de herramientas y soportes. Noticia original de: | En e1, como especialistas en Formación & Desarrollo, siempre hemos considerado el e-learning, como una magnífica herramienta para el aprendizaje de los profesionales. No como una alternativa o sustitución de la formación presencial convencional, sino como un instrumento más de impulso de preparación y adiestramiento. |